Para Melany Juárez, la pintura ha sido una compañera constante desde la infancia. Estudiante de Medicina en la Universidad Isidro Fabela de Toluca, encontró en el arte una forma de expresión que hoy convive de manera natural con la exigencia académica de su carrera.
Comenzó a pintar a los nueve años, cuando asistía a clases de óleo acompañada por sus padres. Su primer cuadro fue un paisaje inspirado en un calendario, una obra sencilla pero significativa que marcó el inicio de su camino artístico y que aún conserva como recuerdo de sus primeros pasos.
Con el tiempo, su talento la llevó a exponer en distintos espacios culturales, tanto dentro como fuera del país. Ha participado en eventos como Quimera, en Metepec, así como en exposiciones en facultades de la UAEMex, el Centro Cultural Mexiquense y el Museo del Barro. Su obra también ha llegado a escenarios internacionales como Nueva York y Colombia, además de recibir invitaciones para exponer en Francia. Dentro de la UIFT, su exposición más reciente permitió a la comunidad universitaria conocer de cerca su faceta artística.
A lo largo de su trayectoria ha enfrentado retos personales y médicos que han afectado su vista, pero lejos de detenerla, estas experiencias han fortalecido su determinación. Para Melany, la pintura nace tanto de la técnica como de lo que guarda en la mente y el corazón.
Una de sus obras más representativas es Florecer, un lienzo de gran formato en el que combina texturas, colores y simbolismos para transmitir un mensaje de crecimiento y resiliencia. A través de contrastes cromáticos y elementos delicados, su trabajo refleja la capacidad de reinventarse frente a las dificultades.
La pintura también funciona como un equilibrio frente al ritmo intenso de la medicina. “Cuando me estresa el estudio, voy y pinto”, comparte. Para ella, ambas disciplinas son artes que requieren tiempo, entrega y pasión, pero que pueden complementarse. Su proceso creativo inicia con música, pinceles listos y una pregunta sencilla que guía cada obra: ¿qué voy a pintar hoy?
Melany considera que mantener una pasión es fundamental en la vida universitaria. Su mensaje para la comunidad estudiantil es claro: atreverse a explorar intereses personales, salir de la rutina y recordar que el crecimiento también ocurre fuera del aula.
Con sensibilidad, disciplina y constancia, Melany Juárez demuestra que es posible construir un camino donde el arte y la ciencia convivan y se fortalezcan mutuamente.